jueves

SATISFECHO

La cama carmesí.

Él recostado entre hemoglobina.

Algún cuerpo mutilado.

Él satisfecho.

Ya el hambre ella calmó.

Su piel fue deliciosa,
sus ojos un manjar,
su cuerpo entero una exquisitez.

Él se levanta
escribe un nombre con sangre de lujuria
junto con alguna oración de gemidos y gritos.

Se recuesta de nuevo.

La cama aún carmesí...

Ella calmó bien el hambre.

5 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Impactado con tus contundentes letras repletas de aromas y certeza.
Hermoso

MentesSueltas

Daniela Coraline dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura Penados ☾ ☼ dijo...

la sangre no espera...
la luz no alumbra...

Anónimo dijo...

ella calmo el hambre...bonita frase!

selene{S}

Akasha Déclenché! dijo...

Hay una necesidad que se cuela a los sueños en forma de pesadillas,
hay una ansiedad que crispa los dedos,
hay un vacío devorándonos las entrañas,
hay hambre,
hambre de muerte...
y quien recibe ese precioso toque
ya está en paz,
ya está satisfecho.


Caníbales Saludos -hummm-.